La pasión según Thomas Malthus

"Creo que puedo formular sin reparo dos postulados.
El primero, que los alimentos son necesarios para
la existencia del hombre. El segundo, que la pasión
entre los sexos es necesaria y que se mantendrá
siempre en su estado actual".

(Thomas Malthus, First Essay on Population, 1798)

(archivar bajo el-sueño-de-la-pasión-engendra-monstruos)

Quod Erat Demostrandum

--"En cuanto me doy cuenta de que ella no me ama, la cosa es fácil, aunque siempre dolorosa. La parte difícil es darse cuenta de que ella no me ama", dijo, tras tomar un trago largo de la cerveza.
--"Durante esta fase ella puede, opcionalmente, colaborar de una forma sencilla: debe despreciarme o tratarme como jamás lo haría alguien que me ame", añadió mientras su rostro adquiria un cierto tono de tristeza...
Yo no supe qué decir, y miré con expresión distraida a la televisión, donde podían verse vídeos musicales sin ninguna relación con la música que sonaba...

Ingenuidades

Cuando ella le dijo que era muy respetuoso con las mujeres, él pensó que era un piropo.

De la costura, considerada como una de las Bellas Artes

Mientras Ulises tejía y destejía su vida con puntadas de sangre y sal sobre el lienzo del mar Océano, Penélope viajaba hacia él por los médanos blancos de una pieza de lino...

Las otras Odiseas

Cuando Penélope ya había sido prometida a Ulises por su padre, Icario, pero antes de convertirse en su esposa, tuvo que pasar por una prueba. El mito se ha contado así:

Icario se mostró reacio a separarse de su hija y sugirió a Ulises que se quedase a vivir con ellos. Ulises se negó y dejó en libertad a Penélope para elegir con quien se quedaba. La doncella guardó silencio y ocultó su rostro bajo un velo.

Luego, años más tarde, Ulises viajó incansablemente, demorando su vuelta a casa para dar tiempo a Penelope a decidir, de nuevo, si quería seguir con él. Esta vez, en vez de con un velo, Penelope se cubrió tras un sudario que tejía y destejía pacientemente...

Un oso de peluche de verdad

Mientras David le pedía al Hada Azul, por favor, que lo convirtiera en un niño de verdad, Teddy, a su lado, no podía evitar pensar que a él también le gustaría mucho ser un oso de peluche de verdad...

(Ver vídeo embebido en la entrada anterior, Un niño de verdad. Pueden verse también entradas anteriores sobre Osos de Peluche...)

Adicciones

“Pensar que, en todo lo que va de mes, sólo una persona me ha pedido que hiciese una cosa por ella, un favor, sería algo devastador si estuviese deprimido. Afortunadamente no estoy deprimido”, pensó.

Todos los fuegos

...en ese último instante en el que el dolor
es como una llama de odio"
  --Julio Cortázar, Todos los fuegos el fuego


Todos los fuegos son el mismo fuego.
Todos los dolores son el mismo dolor.
Nadie se puede bañar dos veces en el mismo sexo.

De tripas, corazón

Pilas alcalinas p’a mi corazón cansao”, dice uno. “Corazón partío”, el otro, “Soy un corazón tendido al sol”, “si yo tuviera un corazón”, te maquillaste el corazón... Yo ya no tengo coraza ni corazón, amo con la piel, con las tripas en las manos...

Las tragedias son de Marte, y las comedias de Venus

David Welton, compañero apache, cuenta en su blog impresiones de la conferencia que dio Kenneth Colemann sobre la enseñanza de Shakespeare:

Primero, dice que las cuatro obras de Shakespeare que más se enseñan
son todas tragedias. Las tragedias son, dice, sobre cómo los hombres 
estropean el mundo. Y, en esas cuatro obras que más se enseñan, 
las mujeres normalmente se suicidan o están privadas de cualquier poder. 
Deberíamos enseñar las comedias, dice, porque tratan sobre cómo 
las mujeres hacen el mundo habitable.

En segundo lugar, pone objeciones al hecho de llamar "viejo inglés", al
lenguaje de Shakespeare. Realmente se trata de inglés joven, lleno de 
juegos, sin reglas, que se inventa a sí mismo.

Chapeau, Stieg Larsson

Nunca, y he leído literalmente cientos de novelas policíacas, había visto un punto de vista tan feminista (¿realista? ¿periodístico?) como el de Stieg Larsson en la trilogía de Millenium. Paradójicamente escrita por un hombre.

Mujeres como Patricia HIghsmith (no digamos Agata Christie) eran misóginas, sin apenas mujeres entre sus personajes principales, y con personajes muy estereotipados. Sin embargo, en las primeras páginas de “La reina en el palacio de las corrientes de are” se puede leer algo que me ha parecido mágico en su simplicidad: “Metió el arma reglamentaria en su bandolera y eligió abrigarse con un chaquetón rojo de piel. Luego, zarandeando a su marido, lo despertó, le comunicó adónde iba, y le dijo que esa mañana se ocupara él de los niños”. Chapeu por algo tan sencillo y tan invisible, una pena que la vida se le fuese hace 5 años en un subir de escaleras y un estrés a este maravilloso cincuentón...

El sueño de la razón

“El sueño de la razón produce monstruos”, dijo él, como si leyese un catálogo de Goya. “¿y el sueño de la emoción?” preguntó ella, con voz muy tranquila, justo antes de quedarse los dos dormidos...

Al rato de escribirlo, el autor, volviendo a mirar el pequeño relato, pensó que preguntar después de quedarse dormido es algo poco usual y que casi nadie hace bien.

Espacios de poder

En la puerta me detuvo y me preguntó:
"¿Adónde va el amo?"
"No lo sé", dije. "Salir, simplemente salir. 
Sólo saliendo fuera de aquí, sólo así, podré alcanzar mi objetivo".
"¿Así que sabe usted cuál es su objetivo?", preguntó.
"Te lo acabo de decir: salir, ése es mi objetivo"

Kafka nos muestra los espacios de poder que nos aprisionan, y cómo escapar de ellos.

The ethics of travel, Syed Manzoorul Islam

El enemigo leal

Un camorrista sabe que debe cuidar incluso a 
los enemigos leales, puesto que esos son siempre
más preciados que los ocultos.
  --Roberto Saviano, Gomorra

Saviano tiene, en su libro, momentos muy reveladores. Uno de ellos: Los boss de la Camorra llegan a un restaurante; les sirven los primeros, saltándose todas las colas. Cuando se van, todos los parroquianos tienen pagada la comida (para “arreglar el desaire"). Todos menos el profesor de instituto Ianotto y su esposa, que no les habían saludado. A ellos un camarero, en cambio, les ofrece una botella de licor, que no ofende su dignidad. Un regalo que los asienta en su posición de "enemigos leales”. La cita es el comentario de Saviano a la escena.

Cuando lo leo recuerdo cómo me cuentan hace poco que, en una escuela, sin nombre, de una secta católica sin nombre, se potencia el elemento discordante. Aislado socialmente en el entorno de la clase, y polarizado con respecto al poderoso profesor y sus leales, resulta ese “enemigo leal”, digno y util, pero poco peligroso. ¿Augusto o clown?. La masa conformista debe elegir, en la representación, entre unirse a la manada de los vencedores o quedarse aislada con “el otro”, el raro, el outsider. Exactamente el mismo mecanismo de persuasión que narra Saviano sobre la Camorra, otra secta especializada, por encima de cualquier otra cosa, en destilar poder.

Ejercicio para el lector: ¿de quién o qué estructura de poder eres el enemigo leal? Definir brevemente, comentar y subvertir.

Necesidades básicas en una relación

De aquí. Se trata de un sitio web lleno de buenos recursos sobre el abuso emocional, algo mucho más corriente de lo que parece. A veces lleva años reconocerlo, uno debe mirar los síntomas en uno mismo, cosa muy difícil porque la víctima de abusos no percibe su propio estado emocional y es hipersensible al del otro. Cita:

Si te has visto envuelto en relaciones emocionalmente abusivas, puede que no tengas una idea clara de cómo es una relación saludable. Evna (1992) sugiere la siguiente lista de necesidades básicas en una relación, para tí y para la otra parte. (He cambiado la lista de “derechos” a “necesidades”, y también hice otros pequeños cambios - S.Hein)

• Necesidad de buena voluntad por parte de los otros.
• Necesidad de apoyo emocional.
• Necesidad de ser escuchado por el otro, y de que se te responda con respeto y aceptación
• Necesidad de tener tu propio punto de vista, incluso cuando otros tienen puntos de vista diferentes
• Necesidad de que tus sentimientos y experiencia se reconozcan como reales.
• Necesidad de recibir disculpas sinceras por cualquier chiste o acciones que encuentres ofensivas.
• Necesidad de respuestas claras, honestas e informativas a las cuestiones que te afectan.
• Necesidad de estar libre de acusaciones, interrogatorios y culpabilización.
• Necesidad de vivir libre de la crítica y el juicio.
• Necesidad de que se respete tu trabajo y tus intereses.
• Necesidad de que te animen.
• Necesidad de libertad de las amenazas emocionales y físicas.
• Necesidad de libertad de explosiones de ira o ataques de rabia.
• Necesidad de libertad de etiquetas que te devalúan.
• Necesidad de que se te pidan las cosas con respeto, en lugar de ordenársete.
• Necesidad de que se respeten tus decisiones finales.
• Necesidad de privacidad.

Soy fácil

Buscaba algún vídeo de “Choose Me”, esa comedia tan dulce de Alan Rudolph, de 1984. M. me contó algo de una persona y no pude evitar recordar esas escenas en las que Keith Carradine cuenta historias que se nos hacen inverosímiles, en una película de equívocos, encuentros y juegos sutiles entre intención y praxis.

Dice el personaje de Keith de Eva, el otro personaje principal:

Llevas la perfección contigo.
Tus ojos están llenos de música.
Tu corazón es la mejor parte de tu cuerpo.
Y, cuando caminas, los hombres, las mujeres y los niños
se sienten obligados a mirarte.

Son dos interpretaciones fascinantes las de Carradine y Leslie Ann Warren. La recuerdo con mucha ternura y me gustaría volver a verla.

Para quitarme la frustración pongo un vídeo de otra película de Robert Altman en la que aparece Keith Carradine, Nashville:

It's not my way to love you just when no one’s looking, 
it's not my way to take your hand if I'm not sure, 
it's not my way to let you see what's going on inside of me, 
when it's a love you won't be needing you're not free.

Please stop pulling at my sleeve if you're just playing, 
if you won't take the things you make me wanna give, 
I never cared too much for games, and this one’s driving me insane, 
you're not half as free to wonder as you claim.
But I’m easy, yeah I’m easy, give the word I’ll play your game,
as though that’s how it ought to be, because I’m easy. 

Don't lead me on if there's nowhere for you to take me,
if loving you would have to be a sometime thing,
I can't put bars on my inside, my love is something I can't hide,
it still hurts when I recall the times I tried.
But I'm easy, yeah I'm easy, take my hand and pull me down, 
I won't put up any fight because I'm easy.

Don't do me favours, let me watch you from the distance,
‘cause when you're near I find it hard to keep my head,
when your eyes throw light at mine, it's enough to change my mind,
make me leave my cautious words and ways behind.
That’s why I’m easy, yeah I’m easy, say you want me I’ll come running,
without taking time to think, because I'm easy.

No me llames si no vas llevarme a ningún sitio”, una sensación, esa de que me llamen para nada, que he tenido repetidas veces este año, y que no resulta divertida...

Yo ya no me dedico a eso (notas para un cuento sin babas de diablo)

Si una mujer comparte mi amor
mi verso rozará la décima esfera de los cielos concéntricos;
si una mujer desdeña mi amor
haré de mi tristeza una música,
un alto río que siga resonando en el tiempo.
Viviré de olvidarme.

Dice Jorge Luis Borges, en el poema Browning resuelve ser poeta.

Yo ya no me dedico a eso. Ahora sólo escribo cuando mis tripas se remueven recordando. Ahora, en lugar de vivir de olvidarme, permanezco firme y rígido en el recuerdo. ¿O no era yo el que dijo estar cansado de borrar tus nombres?

Mis memorias

Esas cosas pudieron no haber sido.
Casi no fueron. Las imaginamos
En un fatal ayer inevitable.
No hay otro tiempo que el ahora, este ápice
Del ya será y del fue, de aquel instante
En que la gota cae en la clepsidra.
El ilusorio ayer es un recinto
De figuras inmóviles de cera
O de reminiscencias literarias
Que el tiempo irá perdiendo en sus espejos.

  --Jorge Luis Borges, El pasado

La memoria, aunque a veces es selectiva, tiene siempre una capacidad brutal para hacer brotar recuerdos emocionales, solos o con magdalenas, al menor estímulo. Una mirada particular de esa chica, un gorrión haciendo equilibrios en el respaldo de una silla de terraza. El sonido de aquella canción justo cuando pasa un niño vestido de amarillo, o una ráfaga de olor a curry al doblar la esquina. O la diferencia entre el olor de la plaza Mayor y el de la plaza de Oriente una noche cualquiera de julio...

¿Será quizá esa memoria lo que tiende a anclarnos en los momentos emocionalmente intensos? Momentos que, por supuesto, son siempre parte pasado, donde quedaron archivados para siempre... aunque Borges lo niega, para él el pasado es siempre invención literaria.

Una memoria excesiva no permite disfrutar del presente: siempre nos interrumpe con sus saltos al pasado, en forma de recuerdos. Anécdotas, advertencias de peligro o simplemente recuerdos placenteros o dolorosos.

¡Qué difícil de ignorar, la publicidad institucional de nuestro ego!

Amor sin apego

Se amaban con tanto desapego que quedaban cada pocos meses para contarse qué tal le iba la vida a cada uno.

Haiku/Seguidilla

¡Y no me viste
chorreando de amores
y soledades!

Memojo